Por Agustín Ochoa. El popular periodista Julio César Caram falleció el viernes pasado a los 81 años a causa de paro cardiorrespiratorio. La noticia del suceso la dio conocer uno de sus hijos Jorge Javier Caram mediante un posteo en las redes sociales.
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| Fuente: Facebook de Julio César Caram |
Julio César Caram nació en Santa Fe, pero vivió en la ciudad de Burzaco, Almirante Brown. Trabajo en la agencia de noticias "Télam"; radio "Mitre"; Canal 9, donde aún es recordado por sus impresionantes notas realizadas para Nuevediario, el noticiero del canal, durante la década del '80 y principios de los '90.
El día que el pueblo de Catamarca pidió por Julio César Caram
Ocurrió el 27 de marzo de 1991 cuando cubría el Caso María Soledad para el popular noticiero "Nuevediario". Ese día el pueblo se levantó en contra de la corrupción y pidió por la continuidad de Julio César Caram debido a que la actividad investigaba había disminuido bastante, por ende tenía que volver a Buenos Aires, incluso lo levantaron en andas y le dieron un micrófono para que hablé.
Ante esa muestra de afecto y cariño, el director de "Nuevediario", Horacio Larrosa, muy emocionado, le dijo por teléfono : "¡vos no te vengas. quédate en Catamarca para agradecerle a esa gente que te dio tanto amor y tanta justicia, dándole una bofetada a los corruptos".
Durante ese caso, Caram había mostrado de manera "cruda" y "fielmente" la realidad de Catamarca y brindado detalles, que hasta ese momento se desconocían, sobre la violación y posterior asesinato de María Soledad Morales, afectando directamente del Gobernador Ramón Saadi, quien inicio una feroz campaña en su contra pidiendo que lo saque de su provincia.
Por este motivo, el mandatario catamarqueño mandó una infinidad de cartas documento al en ese entonces presidente de la Nación Carlos Menem; al ministro de Interior Mera Figueroa; secretario de Medios Fernando Niembro y al dueño de Canal 9 Alejandro Romay.
"El entonces diputado nacional Ángel Luque, padre del homicida guillermo luque, intentó sobornarme y yo rechacé de plano su actitud. indignado el citado diputado se comunicó telefónicamente con Alejandro Romay pidiéndole que me saquen de Catamarca y que lo envíen en mi lugar a Rolando Vera. Insólitamente e inmoralmente Romay aceptó el pedido. Rolando Vera dijo que no podía viajar a Catamarca porque trabajaba en el congreso para radio Rivadavia. Romay dispuso que me reemplace Sergio de caro pero éste resolvió hacer causa común conmigo e inventó un cercano casamiento que le impedía viajar. Mordiéndose los labios por el fracaso, Romay tuvo que dejarme en Catamarca, para felicidad del director de "nuevediario", Horacio Larrosa, quien estaba totalmente a mi favor", relató Julio César Caram en uno de sus posteos en Facebook.
Pero la persecución no terminó ahí debido a que cuando regresó a Buenos Aires Alejandro Romay lo sacó del noticiero; lo obligó a que se tomé todos los francos compensatorios y adeudados; y decidió que se vaya del canal, pero no echándolo, sino mediante un acuerdo económico al que se llegó luego de largas negociaciones. Triste final para un periodista que no vendió su alma y puso por encima de todo a la ética periodística.
Fuente: https://www.facebook.com/profile/100001846200327/search/?q=27%20de%20marzo
Entrevista a Julio César Caram
Por Agustín Ochoa. La siguiente entrevista se realizó en el marco de un trabajo práctico titulado "Los medios de comunicación en la Dictadura" para la materia Historia Social Argentina de la carrera Tecnicatura en Periodismo de la Escuela "Eter" durante el primer cuatrimestre del 2021.
¿Cómo era hacer periodismo durante el "Proceso de Reorganización Nacional"?
Fue duro sobre todo para los periodistas que no somos ovejas, respetamos como debe respetarse a cada persona cumpla la función que cumpliere.
Cuando inicio su gestión la Dictadura Militar era editorialista en Telam. Al poco tiempo de iniciar la Dictadura asume en la dirección el Comisario Emil Marino, que acababa de retirarse de la policía y el último cargo que había tenido era el jefe de inteligencia. La misión básica y esencial que tenía era buscar por todos lados subversivos y él era un obsesivo de la subversión.
Teníamos un reloj fichero para marcar la salida y cuando termino mi turno voy a fichar, pero se me trabó la ficha, entonces un empleado me dice:- "Deja Julio. Después nos encargamos nosotros de solucionar eso". Me fui a mi casa y al otro día cuando llegó me dicen:- "El señor Emil Marino quiere hablar con vos", así que fui al despacho, no me saludo correctamente y me trató como si hubiese cometido un delito . A los gritos me insulto de arriba y abajo y me dijo:- "Buscaba anular el funcionamiento de los ficheros. Generar problemas al departamento del personal"; en una palabra me vio como un subversivo por la obsesión y un sujeto que quería generar problemas al funcionamiento del personal por el simple hecho de que el fichero esta descompuesto, que me mordió la ficha y no salió. La reunión terminó muy tensa y desde ese día me empezó a perseguir. Al poco tiempo querían que me expulsen de la agencia, a lo cual el director periodístico le dijo:- "Tenía un excelente concepto como persona y el más alto concepto como periodista. Por algo tiene el cargo que tiene". No me pudo echar por eso e intentó un par de veces más de que me echen, pero el director se oponía a mi despido. Cuando aparece la Ley de Prescindibilidad, que significaba que se echaban cualquier empleado de una dependencia estatal sin motivo alguno y se le daba como indemnización tan sólo dos mil pesos; este sujeto aprovecho la ley y me aplicó la Ley de Prescindibilidad, pero yo no se la acepté y renuncié, mientras que el director periodístico me dio mil pesos con motivo de darme una compensación.
Al poco tiempo ingresó al canal 9, donde también padecí a la Dictadura. Había que cuidarse de todo porque adentro del canal 9 había personal de inteligencia en los cargos jerárquicos. El director del noticiero estaba vinculado a un sector de inteligencia del Ejército, otro en un cargo más alto estaba vinculado al sector de inteligencia de las Fuerzas Armadas
A mí me gustaba escuchar Horacio Guarani y me iba a la redacción del canal 9 con el grabador de periodista me llevaba un casete de Horacio Guaraní, que estaba exiliado en el exterior por ser de una posición política muy distinta al de la Dictadura. Por supuesto no soy de la misma linea política de Guaraní, pero me gustaba algunos de sus temas, sus poesías, el canto que tenía que no era de un cantante lírico, pero que me transmitía emotividad. Me miraba como si hubiese asaltado la Casa de Gobierno por escuchar los temas de Horacio Guaraní y un día el cronista de exteriores, que estaba vinculado a un servicio de inteligencia, me dice:- "Julito, no te conviene traer este casete de Guaraní. Sos buen tipo. Tenes antecedentes intachables políticamente y humanamente. Pero en esta época no te conviene que traigas eso"; a lo cual le contestó:- "Perdona, yo hago lo que yo quiero . La libertad es libre".
Un día me llama una persona diciéndome que había fallecido el cantor de tango Rodolfo Lesica, que era muy amigo de Silvio Soldán. Entonces voy a verlo a Silvio para comunicarle dicha información, a lo cual Soldán se apeno porque lo quería mucho y comentó al aire de "Domingo por la juventud" esa noticia de la muerte de Rodolfo Lesica. Después se comprobó que no había muerto. Ahí cometí un error porque no chequee debidamente la información apelando a otras fuentes. Entonces se vino encima el Servicio de Inteligencia, lo que era la SIDE, sobre mi persona e indagaron mis fuentes. A mi no me molestaron ni hablaron conmigo, pero hicieron una investigación de mi vida presente y pasada a fondo. A mí me salvo de no ser un desaparecido más y de seguir laburando en el canal 9 mis antecedentes intachables en lo político y humano. Jamás tuve que ver con un sector terrorista o extremista.
Las autoridades del Canal 9 me mandaron a cubrir en el Ministerio de Economía la asunción del nuevo secretario de Hacienda. Los periodistas de los otros canales hacían el periodismo que a mí no me gustaba: suave; tirar un centro a la cabeza al funcionario; y preguntas que no tienen mucha importancia. En ese momento se había decretado un paro general la CGT porque se cobraba sueldos muy bajos; entonces al Ministro de Economía le realicé una primera pregunta lógica ¿Qué opinión le merece sobre el nuevo secretario de hacienda y que pautas le ha fijado para su gestión?, pero la segunda no fue tan suave: ¿Qué opina señor ministro del paro general decretado por la CGT? Me miro como diciéndome por qué me haces esa pregunta si el canal está en poder del Estado; me fusiló con la mirada y me respondió hablando pestes del paro y de los dirigentes de la CGT; a lo cual le respondo usted critica al paro porque usted no padece lo que padece un obrero debido a que usted gana un poco más, pero el salario del obrero que no tiene el aumento que se merece y los precios que aumentan todos los días obliga a la CGT a hacer este paro y me contestó nervioso con términos ofensivos y fusilándome con la mirada. Termina el reportaje, por educación le tiendo la mano y me la dejo tendida; no me saludo; y cuando llegó al canal me enteró que había llamado el ministro de economía al director del noticiero diciéndole que por favor que yo no lo entrevisté nunca más en el Ministerio de Economía ni en el país.
Caminar por la calle no era fácil por distintos motivos. En esa época había dos terrorismo en la Argentina: el terrorismo de Estado que hacía la Dictadura, secuestrando y haciendo desaparecer a elementos del ERP, Montoneros, subversivos y algunos no eran subversivos, pero por ser amigo de algún Montonero te hacían desaparecer, y el otro terrorismo lo ejercían los Montoneros y ERP con atentados alevosos, que a veces con víctimas eran simples criaturas y personas inocentes. Claro está el peor terrorismo es el del Estado porque jamás puede hacer terrorismo porque le tiene que dar al pueblo salud, educación, justicia y todas los demás elementos, pero nunca terrorismo.
¿Crees que los medios de comunicación fueron cómplices de los dictadores?
Los cuatro canales estaban en el poder del Estado y la parte de difusión de los canales o noticieros estaban en poder de jefes estrechamente vinculados con los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas, por lo tanto, teníamos que difundir lo que la edición del noticiero quería que difunda. Los primeros tres años estuve en Canal 9 como redactor y no como cronista de exteriores. Por empezar en los pasillos del Canal 9 para hacerlo más dominado y controlado en cuanto a lo que se difundía hacía muy poquitas notas de exteriores. Casi todo eran notas escritas y se usaban imágenes de archivo o filmadas en el momento, que eran mudas y con texto escrito y en off leía el locutor. Reportajes con sonido había muy poquito. Claro los canales estaban en poder y controlados por el Estado y obligaban a difundir noticias que no molesten al Gobierno . Uno como redactor tenía que escribir lo que ocurría en un acto, pero no me daban la posibilidad nada que sea de denuncias contra el Gobierno. Los diarios renunciaron a jugarse para seguir subsistiendo. No recuerdo que La Nación o Clarín haya denunciado públicamente poniendo los testigos sobre la mesa sobre las desapariciones . Al comienzo de las desapariciones alevosas de personas mucho no se sabían, pero al poco tiempo con la Dictadura en el Gobierno ya se sabía. Venían informaciones del exterior porque se sabía más que acá adentro y nos permitían enterarnos
¿Cuál fue el tratamiento que tuvo la noticia de la desaparición del escritor y periodista Rodolfo Walsh?
En esa época había medios que hacían actos de censura. Recuerdo bien que eso no tuvo la difusión que debió tener. Si tuvo alguna difusión fue un par de años después. En algunos medios porque era de una línea muy distante de la ideología política de Rodolfo Walsh y otros medios que no estaban tan alejados de la ideología de Walsh sufrieron actos de censura.
