En un momento crucial para la cultura nacional, Avellaneda se erige como un bastión de la preservación y el fomento audiovisual con la inauguración del Centro de Experimentación Audiovisual (CEA). Esta inversión pública municipal, la más significativa de la década, no solo redefine el paisaje cultural de la región, sino que también sienta un precedente vital para el resguardo del patrimonio cinematográfico argentino.
Ubicado estratégicamente en Colón 1133, el CEA abrió sus puertas en una emotiva ceremonia encabezada por el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y la jefa de Gabinete, Magdalena Sierra. El evento congregó a una nutrida concurrencia de actrices, actores, realizadores y periodistas especializados, evidenciando el profundo impacto que esta iniciativa genera en el ámbito cultural.
El edificio, una estructura moderna de tres plantas, es un testimonio de la visión y el compromiso de la municipalidad. Su corazón late en una sala de cine con capacidad para 99 personas, equipada con tecnología de punta que permite la proyección tanto fílmica como digital, garantizando una experiencia inmersiva para el público. Además, el CEA cuenta con una sala inmersiva y espacios meticulosamente diseñados para la conservación de materiales originales y colecciones invaluables del cine nacional. Entre estos tesoros, se destacan los archivos de figuras emblemáticas como Pino Solanas, Leonardo Favio y Sandro, cuyas obras ahora encuentran un hogar seguro y accesible para las futuras generaciones.
La trascendencia de esta inauguración se vio realzada por la presencia de referentes del medio como Lita Stantic y Fernando Juan Lima, así como docentes, instituciones académicas y destacados representantes de la industria cinematográfica. Un momento particularmente emotivo fue la inauguración de la Sala “Pino” Solanas, un merecido homenaje al célebre cineasta, que contó con la presencia de Victoria Solanas y la esposa del director, Ángela Correa. Tras este acto de reconocimiento, las escalinatas exteriores del CEA se transformaron en un escenario al aire libre, donde el público tuvo el privilegio de disfrutar de “La revolución de mayo”, considerada la primera película argentina de ficción, realizada en 1909. Esta versión, musicalizada magistralmente por la Orquesta Municipal de Tango, transportó a los presentes a los albores de nuestro cine. La velada se completó con la proyección de cortometrajes inéditos de Avellaneda, resultado de los valiosos registros fílmicos realizados por Adolfo Coll en la década del 40, ofreciendo una mirada única al pasado local.
Durante el acto, el intendente Ferraresi enfatizó la importancia de los archivos que posee el Municipio y la necesidad imperante de que “esto tiene que ser preservado por la sociedad civil, para conservarlo más allá de cualquier gobierno”. Esta declaración subraya el carácter transgeneracional del CEA, concebido como un legado para la comunidad. Respecto a la diversidad de invitados, Ferraresi afirmó que “La construcción política es multisectorial”, y destacó el poder transformador de la cultura al señalar que “la cultura tiene la potencia para llegar a decir lo que la política no puede”. Estas palabras resuenan con especial fuerza en un contexto donde el apoyo a la cultura nacional, y al cine en particular, parece ser una asignatura pendiente a nivel gubernamental. Artistas y referentes presentes hicieron uso de la palabra para destacar la relevancia de esta iniciativa en un momento tan delicado para el sector.
Más adelante, el intendente de Avellaneda extendió su visión al afirmar que “La cultura tiene que ser transversal a todos los municipios y el país”, y continuó con una reflexión fundamental: “El debate real es cómo distribuimos los recursos que tenemos”. En este sentido, el CEA no es una isla, sino parte de un compromiso más amplio, como lo demuestra el anuncio de la construcción del museo Mercedes Sosa, una muestra más del firme propósito de Avellaneda de erigirse como un polo cultural. Para finalizar su intervención, Ferraresi hizo un llamado a “generar un gran debate en la cultura”, invitando a una reflexión colectiva sobre el futuro y el rol de las expresiones artísticas en nuestra sociedad.
La lista de participantes en la ceremonia reflejó la amplitud y el impacto del evento, incluyendo a destacadas personalidades como los artistas Pablo Echarri, Dady Brieva, Virginia Inocenti, Luciano Cáceres, Esther Goris; el presidente de APTRA, Luis Ventura; la presidenta de la Fundación Cinemateca Argentina, Marcela Cessinelli, y la subsecretaria de Políticas Culturales de la Provincia de Buenos Aires, Victoria Onetto, entre otros miembros del gabinete municipal.
El Centro de Experimentación Audiovisual de Avellaneda no es solo un edificio; es un faro de esperanza, un espacio para la memoria, la formación y la producción. Representa una declaración audaz sobre el valor intrínseco de la cultura y el cine como pilares fundamentales para el desarrollo social y la identidad nacional. Es un recordatorio poderoso de que, incluso en tiempos desafiantes, la inversión en el arte y el conocimiento es una inversión en el futuro de una comunidad.
Luis Ventura: "Con la cultura no hay hambre, no hay pobreza, no hay violencia"
Ventura sorprendió con un anuncio de gran relevancia para el ámbito audiovisual: el Centro de Experimentación Audiovisual de Avellaneda tendrá un espacio destacado en la próxima edición de los Premios Martín Fierro al Cine, organizados por APTRA. "Olvídate que van a participar", confirmó en exclusiva a "A Subirse a las Tablas", generando una expectativa palpable sobre la futura colaboración entre el CEA y una de las ceremonias más prestigiosas del país. Esta confirmación no solo valida la importancia del nuevo centro, sino que también promete abrir nuevas puertas para los talentos emergentes y las producciones audiovisuales que encuentren en el CEA un hogar y un trampolín.
La inauguración del Centro de Experimentación Audiovisual (CEA) en Avellaneda ha encendido una chispa de entusiasmo y esperanza en el ámbito cultural argentino. El presidente de la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA), Luis Ventura, una figura emblemática del periodismo nacional, se mostró visiblemente conmovido por este hito, expresando con una elocuencia que solo la pasión verdadera puede inspirar, el profundo significado de este nuevo espacio.
Para Ventura, el CEA es mucho más que un edificio; es un reencuentro con sus raíces, un "masajito al alma maravilloso" que le permite conectar con su gente, con su "pueblo". En su emotivo discurso, el periodista subrayó la importancia de las raíces, comparando a los presentes con "la semilla, los que están debajo de la tierra y vamos a surgir como pueblo, como sociedad, pero sobre todo como pensamiento". Esta metáfora poderosa encapsula la visión de un futuro en el que la cultura y el pensamiento libre sean los cimientos de una sociedad próspera y equitativa.
En una conversación exclusiva con "A Subirse a las Tablas", Ventura compartió recuerdos de su adolescencia en Avellaneda, rememorando un tiempo en que el terreno que hoy alberga el CEA era "una charca, aquí había más mosquitos que pasto". Esta transformación, de un humedal olvidado a un epicentro cultural, es un testimonio de la visión y el esfuerzo colectivo. Ventura enfatizó el mensaje popular, social y, sobre todo, cultural que emana de este espacio, declarando con convicción que "con la cultura no hay hambre, no hay pobreza, no hay violencia". Esta afirmación, cargada de verdad y esperanza, resuena profundamente en un país que busca en la cultura un camino hacia la redención y el progreso.
El consagrado periodista de espectáculos no dudó en calificar la inauguración del CEA como un "hecho histórico". Su énfasis en la metamorfosis del antiguo edificio de la aceitera "Blaustein" en una estructura de "dinámica arquitectónica realmente fantástica" resalta la magnitud de la obra. Ventura vislumbra en el CEA un espacio vibrante para "hacer mucha cultura aquí adentro, también provocarla, generarla, organizarla, pensarla". Esta visión proactiva subraya la ambición de que el centro no sea solo un contenedor, sino un catalizador de ideas y creaciones, un lugar donde la historia se construye día a día. "Me da la impresión de que estamos en presencia de un primer paso, que estamos haciendo historia, vos y yo también", afirmó, invitando a todos a ser parte de esta trascendental aventura.
Los recuerdos de Ventura de su niñez en Avellaneda pintan un cuadro vívido de una juventud marcada por la diversidad de experiencias. Desde el estudio de Ingeniería hasta "Amores Juveniles, Besos en algún paredón, el cine, el Teatro Roma, Racing Independiente, Victoriano Arenas, El Porvenir, deportes, cultura, espacio, libertad", Avellaneda se presenta como un crisol de oportunidades y vivencias. El periodista también destacó el papel crucial de Avellaneda en la política nacional, recordándola como una "cuna de grandes caudillos de la política y también de lo que es la proyección solidaria y política". Esta perspectiva histórica enriquece la narrativa, posicionando al CEA no solo como un espacio cultural, sino como un legado en una ciudad con una profunda resonancia política y social.
La inauguración del Centro de Experimentación Audiovisual de Avellaneda, con el respaldo y la pasión de figuras como Luis Ventura, marca el inicio de una nueva era para la cultura y el pensamiento en Argentina. Es un recordatorio de que, con visión, esfuerzo y un profundo amor por las raíces, es posible transformar sueños en realidades, y charcas olvidadas en faros de inspiración.


