Por Agustín Ochoa Ortega. En el marco de la 50º edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el historiador Diego Abel Sánchez presentó su más reciente obra, "El golpe de Estado hecho revolución". Este libro se propone como un relato histórico exhaustivo sobre los sucesos y los protagonistas que intervinieron en el golpe de Estado de septiembre de 1930, un evento que marcó un antes y un después en la historia argentina.
En una conversación exclusiva con A SUBIRSE A LAS TABLAS, Sánchez reveló que la génesis de este libro se encuentra en su tesis de maestría. Su interés particular en los golpes de Estado lo llevó a concentrarse en el primero de ellos, analizando las consecuencias inmediatas y a largo plazo que tuvo para la Argentina. Según sus palabras, este acontecimiento, a pesar de su relevancia, no ha sido suficientemente investigado en la actualidad, lo que le motivó a profundizar en el tema.
La sinopsis del libro anticipa un análisis profundo sobre cómo las pasiones y los fanatismos, elementos constitutivos de múltiples procesos históricos, alimentaron el accionar de sectores violentos que atentaron contra la democracia y las libertades. El autor realiza una observación multidimensional del primer golpe de Estado en Argentina, abriendo nuevos interrogantes y debates sobre el tema.
Sánchez subrayó la importancia de investigar el Golpe de Estado de 1930, especialmente en el contexto actual de auge de las "nuevas derechas". Su análisis se centra en el comportamiento de Uriburu a partir del golpe, incluyendo su relación con la prensa. El autor se basa en fuentes militares para comprender la organización militar del golpe, y también examina el papel de protagonistas secundarios, tanto civiles como las organizaciones de derecha como la Legión Cívica, la Liga Republicana y la Liga Patriótica.
Más allá de la organización militar del golpe, el libro ofrece un abordaje profundo y atractivo para el lector, trascendiendo la rigidez académica para adentrarse en los pormenores del 6 de septiembre. Se revelan aristas poco conocidas, detalles organizativos, disputas internas entre sectores enfrentados y la intimidad de sus protagonistas a través de relatos anecdóticos.
Un aspecto destacado de la investigación de Sánchez es el rol crucial que tuvieron dos diarios de la época, Crítica y La Vanguardia, en el clima pre-golpista. La prensa, según el autor, desempeñó un papel fundamental en el contexto de la época. Uriburu, tras el golpe, encarceló a muchos periodistas y directores de estos diarios, implementando persecuciones, censura y una modificación trunca de la constitución, con el objetivo de aplicar un modelo corporativista. Si bien este modelo no se concretó en su totalidad, Sánchez encuentra paralelismos con ciertos estilos de gobierno vigentes en la actualidad.
Finalmente, Diego Sánchez traza una comparativa entre la época del golpe y el presente, señalando similitudes en el tratamiento de la prensa. Si bien no se puede hablar de una dictadura en el sentido estricto, el autor observa una anulación de derechos para muchos sectores de la población que guarda cierta relación con el pasado. Asimismo, el auge de las nuevas derechas y los fanatismos políticos son otros elementos que conectan el pasado con el presente, invitando a una reflexión profunda sobre la historia argentina y sus posibles resonancias en el contexto actual. "El golpe de Estado hecho revolución" se presenta, entonces, como una lectura fundamental para comprender el pasado y reflexionar sobre el presente de Argentina.

