En el marco de los 40 años de la obra de Akira Toriyama, el municipio de Almirante Brown presentó un mural de escala monumental en Rafael Calzada. La obra no solo embellece el entorno urbano, sino que cristaliza la profunda inserción del anime en la identidad popular argentina.
La intersección de la Avenida República Argentina al 2200, en la localidad de Rafael Calzada, ha dejado de ser un punto de tránsito cotidiano para convertirse en un santuario de la cultura pop global. El Municipio de Almirante Brown, a través de su Instituto Municipal de las Culturas, presentó recientemente un imponente mural en homenaje a Dragon Ball, la serie que redefinió el consumo de animación japonesa en Occidente y que este año celebra cuatro décadas de vigencia ininterrumpida.
Emplazado en el predio del Mercado de Frutas y Verduras, este nuevo hito artístico se suma al programa “Ciudad Museo a Cielo Abierto”, una iniciativa que busca democratizar el acceso al arte y transformar la fisonomía de los barrios a través de figuras icónicas de la música, la literatura y, ahora, el noveno arte japonés.
Un puente transgeneracional: La "Gokumanía" argentina
Para comprender la relevancia de esta intervención en Rafael Calzada, es necesario analizar el impacto de Dragon Ball en la estructura social del país. Desde su llegada a la televisión abierta y por cable en la década de los 90, la historia de Goku dejó de ser un producto extranjero para transformarse en un fenómeno de identidad local.
Para la generación que creció con el "Club de los Siete" o "Magic Kids", y para los jóvenes que hoy consumen plataformas de streaming, Dragon Ball representa valores de resiliencia, superación y comunidad. La elección de este motivo para un mercado de frutas y verduras —espacio de encuentro vecinal por excelencia— no es casual: refuerza el concepto de que estos personajes forman parte del ADN cultural del trabajador y el vecino bonaerense.
El arte detrás del mito: Los artífices de la obra
La ejecución de la pieza demandó un trabajo de precisión y coordinación técnica. Bajo la coordinación de Tin Rocktambulo, un equipo de artistas locales de reconocida trayectoria dio vida al cemento: Heber Martínez, Gabo Luna, Eki Besada y Gustavo Alderete. La obra contó además con el apoyo fundamental de un equipo asistente integrado por Sebas, Karina y Cristina.
El diseño es una narrativa visual en sí misma:
- Las Transformaciones de Goku: El mural recorre la evolución del guerrero saiyajin, reflejando el crecimiento de la audiencia junto al personaje.
- Shen Long: El mítico dragón verde serpentea la superficie, simbolizando el poder y el misticismo oriental.
- Las Esferas del Dragón: Iconos centrales que, en el imaginario colectivo, representan la esperanza de cumplir los deseos más profundos.
Política pública y embellecimiento urbano
El intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, destacó el impacto positivo de estas intervenciones en la psicología del paisaje urbano: “Seguimos embelleciendo los rincones de Almirante Brown con este hermoso programa que llena de color las calles y los barrios de nuestro querido distrito”, sostuvo durante la presentación.
El programa de Embellecimiento Urbano ha logrado convertir muros grises o vandalizados en lienzos de alta calidad artística. Al incorporar a figuras como Akira Toriyama en el mismo catálogo donde figuran próceres de la literatura o la música nacional, el municipio reconoce al anime como una corriente cultural legítima que ya no pertenece exclusivamente al ámbito de lo "friki", sino que es patrimonio de la cultura general.
La inserción de Japón en la identidad local
Este mural en Rafael Calzada es una prueba irrefutable de cómo la cultura japonesa ha permeado en la Argentina. Lo que comenzó como un intercambio comercial de series animadas ha derivado en una asimilación estética y ética. El "camino del héroe" propuesto por Toriyama ha encontrado en el Conurbano un eco de lucha diaria y perseverancia.
Hoy, las esferas del dragón brillan en el sur del Gran Buenos Aires, recordándonos que las historias que nos formaron no tienen fronteras y que el arte público es la herramienta más potente para fortalecer el sentido de pertenencia en nuestras comunidades.

